El carcinoma hepatocelular es el tipo más frecuente de cáncer de hígado y una de las principales causas de mortalidad relacionada con el cáncer a nivel mundial. En México es de vital importancia, ya que es el 4.° cáncer con mayor mortalidad.
La detección temprana y el seguimiento en personas con factores de riesgo pueden aumentar significativamente las posibilidades de un tratamiento exitoso.
¿Quién tiene mayor riesgo de desarrollarlo?
Este cáncer es mayor en personas con cirrosis hepática o con infecciones crónicas por hepatitis B o C.
Sin embargo, México ocupa el 2.° lugar a nivel mundial de sobrepeso y obesidad y el primero en obesidad infantil.
Estos datos son relevantes ya que la enfermedad hepática esteatósica (antes conocida como hígado graso) es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar este tipo de cáncer.
¿Cómo detectar el cáncer de hígado a tiempo?
La detección temprana del cáncer de hígado puede mejorar las probabilidades de curación y ampliar las opciones de tratamiento.
La regla de los 6 meses
Las guías internacionales recomiendan que las personas con alto riesgo se realicen:
- Ultrasonido abdominal cada 6 meses
- Análisis de sangre para alfa-fetoproteína (AFP)
Este seguimiento periódico ayuda a identificar tumores en etapas tempranas, cuando el tratamiento puede ser más efectivo.

¿El cáncer de hígado necesita biopsia para llegar al diagnóstico?
A diferencia de otros tumores, el hepatocarcinoma a menudo puede diagnosticarse con alta certeza mediante estudios de imagen avanzados, como:
- Tomografía simple y contrastada
- Resonancia magnética con contraste
Siempre y cuando el tumor presente características muy específicas.
Tratamiento para el cáncer de hígado
El tratamiento depende de diferentes factores, entre ellos:
- Tamaño del tumor
- Número de lesiones
- Funcionamiento del hígado
Tratamientos por etapa
- Etapas tempranas: se busca la curación mediante la cirugía para extirpar el tumor (resección), el trasplante de hígado o la ablación (destrucción del tumor mediante calor, como la radiofrecuencia).
- Etapas intermedias: se utilizan procedimientos que actúan directamente sobre el tumor a través de los vasos sanguíneos, como la quimioembolización (TACE) o la radioembolización (TARE).
- Etapas avanzadas: si el cáncer se ha extendido, se emplean terapias sistémicas.
La importancia de un equipo multidisciplinario
El manejo del cáncer de hígado requiere la participación de diferentes especialistas, entre ellos:
- Gastroenterólogos y Hepatólogos
- Oncólogos médicos
- Cirujanos oncólogos
- Radiólogos intervencionistas
El trabajo conjunto permite personalizar el tratamiento según las características de cada paciente y su enfermedad.
Preguntas frecuentes sobre cáncer de hígado
¿Cuáles son los síntomas del cáncer de hígado?
En etapas iniciales puede no causar síntomas. Algunas personas pueden presentar dolor abdominal, pérdida de peso, fatiga o coloración amarilla de la piel.
¿El hígado graso puede derivar en cáncer?
La enfermedad hepática esteatósica puede, con el tiempo, progresar a cirrosis, que es el principal factor de riesgo del carcinoma hepatocelular. Por eso es importante detectarla y tratarla oportunamente.
¿El cáncer de hígado tiene cura?
Cuando se detecta en etapas tempranas, el carcinoma hepatocelular puede tratarse con intención curativa mediante cirugía, trasplante de hígado o ablación. La detección oportuna, especialmente en personas con factores de riesgo, es la clave para acceder a estas opciones de tratamiento.
Autor:
Dr. Román Alberto Mac-Gregor Hernández
Especialidad: Oncología Médica | Ced. Esp: 15607298
Bibliografía:
Journal of Liver Cancer, 2025; Volumen 25, Número 1, páginas 19-30. https://doi.org/10.17998/jlc.2025.02.03